UNA POBREZA FELIZ

Nada más lejos de este blog que tomar de manera burlona las publicaciones realizadas en la primera mitad del siglo XX para los estudiantes de la educación primaria. Tampoco se está ajeno a entender que mirar la historia no debe hacerse con las concepciones actuales sino con una mirada de contexto. Esto no quiere decir que la mirada en contexto parcialice la construcción del relato escolar a la mirada dominante.
Menciono aquí algunas situaciones políticas, económicas y culturales que ya habían sido puestas en marcha antes de la elaboración de los textos que se observarán más adelante.
Las cruzadas, la Inquisición, primera y segunda revolución industrial, innovaciones que modificaron radicalmente las comunicaciones y los transportes, creación de entidades financieras, elaboración de códigos civiles y penales, Marx y sus teorías sobre el capital y la plusvalía, la huelga de inquilinos, la supuesta organización nacional (en Argentina), la lucha contra el Paraguay y todo lo que eso generó en la dependencia americana en el mundo capitalista, La Patagonia Rebelde, la Semana Trágica, Nietzche, Unamuno, Shopenhauer, Poe, Maupassant, Miguel Hernández, etc. etc. y recontraetcétera.
No es esta caótica enumeración ningún catálogo para ninguna nota que los una con un hilo conductor. Es solo la base para asegurar que si a un niño se le enseñaba a “ser bueno” y a respetar el consenso se lo hacía a sabiendas de que “ser bueno” era no rebelarse contra lo instituido en relación a la construcción social del nuevo feudalismo.

Como decíamos en la nota anterior, dejemos que hablen los protagonistas. ¡Con ustedes, “el Pasado en letras”!

LA AGUJA DE MI MADRE (Fragmento)

Alfarero, libro de lectura para cuarto grado, primera edición 1942. Ed. Kapeluz
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¡Cómo te ingenias para disimular la pobreza, con un remiendo o un zurcido tan fino, tan fino, que apenas se ve!
Tu agujita, jugando entre tus dedos hábiles, prolonga la vida de las prendas humildes, adapta la ropa de los mayores al cuerpo de los más pequeños, o borda letras delicadas en el guardapolvo escolar y en los pañuelos.
El silencio y las fatigas del día llenan ahora tus ojos de sueño. La aguja va y viene con más lentitud.
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EL NIÑO GENEROSO

Nuestro libro (Texto de lectura para segundo grado) Año 1923, Ed. Kapeluz

Niño que a vivir empiezas,
si con un pobre tropiezas:
sé bueno, sé generoso
y ofrécele cariñoso
parte de tu pan, si acaso
tu misericordia implora,
que es una obra redentora
socorrer a un ser humano.
¡Tiende al caído la mano
y consuela a aquel que llora!

José I. Caffarena

UNA TARDE DE LABOR (fragmento)

Sé bueno, libro de lectura para tercer grado, Año 1934, Ed. Kapeluz

Pasó la resolana y el bochorno de la tarde calurosa.

Don Santiago, la patrona, sus hijos Luisa y Juan y Carlitos, formaron grupo bajo la sombra que proyectaba un macizo de árboles,...
Poco después bebieron sendos vasos de leche fresquita y cada cual se dirigió a cumplir sus tareas diarias.
Juan y un peón se dedicaron a separar los terneros de las madres y llevarlos a otro cuadro.
Don Santiago, con otro peón, fueron hasta el alfalfar para continuar el corte, mover el pasto segado por la mañana para orearlo bien y emparvarlo antes de que lloviera.
Doña Carola fué hasta el gallinero, lanzó un estridente "prrrree. . . prrrree. . . ", que en un instante congregó a todas las aves, les arrojó su ración de maíz y regresó con un alto de ropa ya lavada. A la sombra, se dispuso a repasarla cosiendo y remendando.
Luisa y Carlitos regaron el jardín y algunos almácigos. Terminada esta tarea, la hacendosa chica alisó la ropa ya revisada por su mamá.
Todo era actividad en el tambo que don Santiago atendía con perseverancia e inteligencia.
Su familia cooperaba de distintas maneras, y la prosperidad era la justa compensación que esa buena gente recibía.


El trabajo (fragmento)

El sembrador, libro de lectura. Año 1925, Ed. Estrada
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El trabajo es ley de la vida.
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Dondequiera que volvamos la mirada, veremos a todos los hombres cumpliendo esta ley, grandes y pequeños, ricos y pobres, de día y de noche, en todas partes, en el mar y en la tierra, en los buques y en las ciudades, en los campos y en las montañas.
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El trabajo es la gloria del hombre.
Suele decirse que el rico no trabaja.
Nada menos cierto. Su trabajo, seguramente, no es igual al del hombre que gana su sustento diario. El suyo es diferente. Y muchas veces más duro que el de los demás.
Su amo, su patrón, es su riqueza. Naturalmente que existen ricos que se entregan al ocio. Pero éstos viven rodeados del menosprecio de todos.
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Para esa misma época también podría haber formado parte de la literatura para los niños “El niño yuntero” de Miguel Hernández.
Así no fue, pero aprovechando a J.M. Serrat y la musicalización del poema, podemos escucharlo.

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